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Recull premsa Judici Penal de Lleida - gener 2008


Asociaciones contra el acoso laboral se concentran en Lleida al inicio del juicio contra una alta funcionaria pública

 Terra Actualidad - Europa Press

Representantes de dos asociaciones contra el acoso laboral, Mobbing No y la Asociación contra el Acoso Moral en el Trabajo (CLAM), extendieron hoy una pancarta en la que se leía 'Basta mobbing' minutos antes del inicio en el Juzgado Penal número 2 de Lleida del primer juicio en España por un caso de acoso laboral en la administración pública.

La Fiscalía de Lleida pide un año y medio de cárcel para una jefa del Servicio Territorial de Carreteras de Lleida, de la Conselleria de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat, por acoso laboral a una oficial administrativa.

En el juicio, la fiscal pedirá también el pago a la víctima de 4.000 euros por las lesiones causadas. Por su parte, la acusación particular pide entre dos y cinco años de cárcel y una indemnización de 140.000 euros

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, al que tuvo acceso Europa Press, la acusada, Teresa C.E. era superior jerárquica de la víctima, B.S.M., entre 1996 y 2005. La fiscal argumenta que durante ese tiempo Teresa C.E. mantuvo hacia la víctima 'una actitud continua de menosprecio y acoso con la finalidad de que B.S.M. abandonase su puesto de trabajo'.

La fiscal afirma que en el marco de esta dinámica acosadora obligó a la víctima 'a hacer funciones de inferior categoría a la de oficial administrativa como la de conserje o auxiliar administrativa, la sobrecargaba de trabajo, así como de críticas hacia el mismo; y la ha intimidado diciéndole que 'no pararía hasta que la echara de allí''.

El escrito agrega que a consecuencia de este trato, la oficial administrativa tuvo que pedir la baja en febrero de 2002 por un trastorno de acoso moral y psicológico. La fiscal apunta que aunque después se incorporó a su puesto de trabajo, desde entonces ha pedido bajas en mayo de 2003, en agosto de ese año y en abril de 2004, cuando estuvo de baja hasta enero de 2005.

En esa fecha se incorporó, según la fiscal, 'persistiendo la acusada en su actitud vejatoria' hacia la administrativa, lo que determinó que la víctima, el 2 de mayo de 2005 presentara una querella criminal contra su jefa.


www.hispanidad.com/noticia.aspx

Cataluña: Primer caso en España de juicio penal por “mobbing” a una funcionaria

La Audiencia Provincial de Lérida, con fecha 25 de abril, ha emitido un auto de procesamiento penal contra Teresa Casals Escuer, jefa de Sección en Lérida de la Consejería de Política Territorial de la Generalitat, que lidera Joaquim Nadal Ferreres. La Sala de lo Penal de la Audiencia le acusa de un delito de coacciones a la funcionaria de la Consejería Begoña Solé. Tras un periodo de instrucción de dos años, los magistrados consideran que existen indicios de delitos y decretan la apertura de juicio oral.

La Fiscalía pide 18 meses de prisión en el primer caso de “mobbing” en la Adminsitrción española

Los hechos afectan a Jordi Benet, hombre de confianza del conseller Joaquim Nadal en Lérida

El fiscal del Juzgado número 4 de Lérida solicita 18 meses de prisión para Teresa Casals Escuer, jefa de Sección de la Conselleria de Política Territorial Obras Públicas de la Generalitat catalana, a cuyo frente se encuentra uno de los hombres-clave del socialismo catalán, Joaquim Nadal, por “mobbing” o acoso laboral. Es la primera vez que la Fiscalía exige una pena tan elevada y es, de hecho, el sumario más avanzado en materia de acoso laboral en toda la Administración pública española, en este caso, la catalana del Tripartito.

No sólo eso. El juicio que se sigue contra Teresa Casals Escuer por acoso a la funcionaria Begoña Solé afecta al superior de ambos, delegado de la Consellería de Política territorial en Lérida y hombre de confianza del conseller Nadal, que ha tratado deparar el caso por todos los esfuerzos De hecho el sindicato UGT ha pedido la dimisión de Benet.

El caso, del que ya se hizo eco Hispanidad, puede sentar jurisprudencia en un sector como la administración pública, poco permeable a las investigaciones judiciales. Por otra parte, la petición del fiscal llega en el peor momento para la Imagen del Tripartito y de la Administración pública catalana tras las denuncias por malos tratos a detenidos en las dependencias de la policía autónoma catalana (mossos d’esquadra). En el caso Solé, Nadal ha intentado de echar tierra sobre el asunto por todos los medios, por ahora sin resultado.


Martes, 29/1/2008

ELPAÍS.COMCataluña 

La fiscal pide 18 meses de cárcel para una funcionaria de la Generalitat por 'mobbing'

LLUÍS VISA - Lleida - 29/01/2008

 
La fiscal solicitó ayer un año y medio de prisión y una indemnización de 40.000 euros para Teresa Casals, jefa de sección de los Servicios de Carreteras de la Generalitat en Lleida, por un presunto delito de coacciones a una administrativa de su unidad durante nueve años. Éste ha sido el primer caso de acoso laboral (mobbing) cometido en la Administración española que llega a juicio. La acusación particular pide para la Casals dos años y medio de prisión y una indemnización de 140.000 euros por las secuelas psíquicas que padece la víctima, Begoña Solé.

La fiscal considera que la acusada, superior jerárquica de la querellante entre 1996 y 2005, mantuvo hacia ésta una actitud continua de menosprecio y acoso con la finalidad de que abandonase su puesto de trabajo. Durante ese tiempo la obligó a realizar funciones que no le correspondían por su categoría profesional de técnica administrativa, como la de conserje o archivera, la sobrecargaba de trabajo y la intimidaba diciéndole que no pararía hasta que la echaran.

A consecuencia de ese trato vejatorio, la trabajadora tuvo que pedir varias bajas entre febrero de 2002 y enero de 2005 por sentirse acosada moral y psicológicamente, y cuando se reincorporó a su puesto de trabajo persistió la situación, por lo que acabó presentando una querella criminal contra su jefa.

La vista oral celebrada en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lleida comenzó con la declaración de Casals, que desde hace un año ocupa otro puesto de trabajo en el mismo Departamento de Política Territorial. La acusada negó haber ordenado a su subordinada realizar trabajos de inferior categoría ni haberla amenazado con expedientarla para que la echaran del trabajo. "Todavía no entiendo cómo se ha llegado a esta situación con una persona a la que he dedicado más tiempo que al resto porque lo necesitaba más", declaró.

Por su parte, la denunciante, que entró con 19 años a trabajar en el departamento cuando las competencias eran del Ministerio de Obras Públicas, y que ha estado de baja durante largos periodos a causa de la presión psicológica sufrida en el trabajo, explicó que todo comenzó al poco tiempo de incorporarse la acusada como jefa de sección, en 1993. "Su trato conmigo empezó a ser diferente del de con las demás", señaló. "Me criticaba todo lo que hacía y aprovechaba cualquier situación para decirme que era una inútil y que nunca aprendería a hacer bien el trabajo. Llegó a cronometrarme el trabajo, a prohibirme coger el teléfono, a ir a desayunar con mis compañeras de sección y también me obligó a archivar expedientes que nadie tocaba desde hacía 50 años y a sentarme en la mesa del conserje para que me viera todo el mundo".

Begoña Solé relató entre continuos sollozos diferentes episodios de acoso vividos en su puesto de trabajo y confesó que la situación llegó en algunos momentos a ser tan insoportable que incluso pensó en el suicidio

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sábado, mayo 05, 2007

“Mobbing” en el Tripartito

Siguen los abusos en la administración catalana. Según Hispanidad:

"La Audiencia de Lérida procesa a un alto cargo de la Consejería de Política Territorial, que lidera Joaquim Nadal".

"[La Audiencia] ha emitido un auto de procesamiento penal contra Teresa Casals Escuer, jefa de Sección en Lérida de la Consejería de Política Territorial de la Generalitat, que lidera Joaquim Nadal Ferreres. Casals es Cap de secció d'Actuació Administrativa i Regimen Sancionador del Servei Territorial de Carreteres de Lleida, y la Sala de lo Penal de la Audiencia le acusa de un delito de coacciones a la funcionaria de la Consejería Begoña Solé. Tras un periodo de instrucción de dos años, los magistrados consideran que existen indicios de delitos y decretan la apertura de juicio oral".

"En estos dos años, la demandante aportó dos actas de la Inspección de Trabajo, que concluyeron en dos sanciones administrativos a la Consejería por valor de 5.000 y 40.000 euros respectivamente, por un ataque directo a la dignidad de la trabajadora y por adjudicarle trabajo de inferior categoría a los que le corresponden, trabajos "inútiles y penosos" (en concreto archivar papeles del año 1936). Ejemplo: archivar el expedientes de licencias de concesión de gasolineras de antes de la Guerra Civil, una tarea absolutamente prioritaria en la Administración pública catalana".

"En el juicio oral, además, la acusación particular solicita la ampliación de imputaciones a los delitos de lesiones y contra la integridad moral de la persona…".

"La implicación del Tripartito en este primer caso de 'mobbing' es clara. De entrada, los querellados Benet, Casals y Suárez Gixé han sido defendidos en todo momento por la cúpula de la Generalitat, que, a pesar de tratarse de un caso penal, decidió asumir el coste de la defensa jurídica de los tres querellados, nada menos que con la asignación de la letrada Esther Capella Farré, presidenta de los Juristas Demócratas catalanes (asociación de letrados próximos al Tripartito), conocida por su participación en la ponencia del Estatut y propuesta por el Tripartido para el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña".

"Además, altos funcionarios de la Generalitat han presionado a la funcionaria para que retire su querella, e incluso han llegado a enviar mediadores, a partir del primer procesamiento del juez instructor".

"Por si fuera poco, Joaquim Nadal ha seguido el caso de la persecución de Begoña Solé desde su comienzo, en el año 2004, cuando la propia funcionaria le entregó toda la documentación. Por otra parte, se da la circunstancia de que Nadal está preocupado por las actuaciones de su hombre en Lérida, Jordi Benet, quien fuera accionista de referencia de la controvertida concesionaria de obras Proyectec SA, de la que ya informara Hispanidad, y que actualmente continúa realizando trabajos para la Consejería en Lérida".

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Contra el Tripartito catalán: primer caso en España de juicio penal por “mobbing” a una funcionaria

La Audiencia de Lérida procesa a un alto cargo de la Consejería de Política Territorial, que lidera Joaquim Nadal

La Audiencia Provincial de Lérida, con fecha 25 de abril, ha emitido un auto de procesamiento penal contra Teresa Casals Escuer, jefa de Sección en Lérida de la Consejería de Política Territorial de la Generalitat, que lidera Joaquim Nadal Ferreres. Casals es cap de secció d’Actuació Administrativa i Regimen Sancionador del Servei Territorial de Carreteres de Lleida, y la Sala de lo Penal de la Audiencia le acusa de un delito de coacciones a la funcionaria de la Consejería Begoña Solé. Tras un periodo de instrucción de dos años, los magistrados consideran que existen indicios de delitos y decretan la apertura de juicio oral.

En estos dos años, la demandante aportó dos actas de la Inspección de Trabajo, que concluyeron en dos sanciones administrativos a la Consejería por valor de 5.000 y 40.000 euros respectivamente, por un ataque directo a la dignidad de la trabajadora y por adjudicarle trabajo de inferior categoría a los que le corresponden, trabajos “inútiles y penosos” (en concreto archivar papeles del año 1936). Ejemplo: archivar el expedientes de licencias de concesión de gasolineras de antes de la Guerra Civil, una tarea absolutamente prioritaria en la Administración pública catalana.

En el juicio oral, además, la acusación particular solicita la ampliación de imputaciones a los delitos de lesiones y contra la integridad moral de la persona, acusaciones que no sólo pesaban sobre Teresa Casals sino sobre el máximo representante del conseller Nadal en Lérida, Jordi Benet y con su hombre de confianza José Suárez Gixé, hijo de José Suárez Peña, hasta hace un mes secretario general de la misma Consejería de Política Territorial.

La implicación del Tripartito en este primer caso de ‘mobbing’ es clara. De entrada, los querellados Benet, Casals y Suárez Gixé han sido defendidos en todo momento por la cúpula de la Generalitat, que, a pesar de tratarse de un caso penal, decidió asumir el coste de la defensa jurídica de los tres querellados, nada menos que con la asignación de la letrada Esther Capella Farré, presidenta de los Juristas Demócratas catalanes (asociación de letrados próximos al Tripartito), conocida por su participación en la ponencia del Estatut y propuesta por el Tripartido para el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Además, altos funcionarios de la Generalitat han presionado a la funcionaria para que retire su querella, e incluso han llegado a enviar mediadores, a partir del primer procesamiento del juez instructor. El temor del conseller Nadal, aún hombre fuerte del PSC, aunque políticamente disminuido tras el relevo de Pasqual Maragall por José Montilla, es que su hombre de confianza en Lérida, el precitado Jordi Benet, haya intervenido en el ‘mobbing’ a una trabajadora, en lo que sería la primera sentencia condenatoria por ‘mobbing’ en la Administración española.

Por si fuera poco, Joaquim Nadal ha seguido el caso de la persecución de Begoña Solé desde su comienzo, en el año 2004, cuando la propia funcionaria le entregó toda la documentación. Por otra parte, se da la circunstancia de que Nadal está preocupado por las actuaciones de su hombre en Lérida, Jordi Benet, quien fuera accionista de referencia de la controvertida concesionaria de obras Proyectec SA, de la que ya informara Hispanidad, y que actualmente continúa realizando trabajos para la Consejería en Lérida. Tras la publicación de esta curiosa duplicidad: el delegado de obras Públicas de la Generalitat en Lérida es el fundador de una concesionaria de Obras Públicas que trabaja para la Generalitat. Antes de la publicación en este periódico electrónico del caso Proyectec, Benet había cedido su participación accionarial en la concesionaria a su hermana Inmaculada y hoy Proyectec es gestionada por su cuñado Antonio Vico Martín. En la Cataluña de hoy, marcada por el 3% de Maragall, casos como éste queman las manos. Por eso, resulta primordial para el actual presidente, José Montilla, que el presunto caso de 'mobbing' que salpica a la Conselleria de Política Territorial no termine en una sentencia condenatoria y, sobre todo, que la querella penal no se extrapole a toda la política de contratas del Gobierno catalán. Dicho de otra forma, Begoña Solé debía ser silenciada. Pero la Generalitat no contaba con la actitud decidida de la Inspección de Trabajo y de la forense-jefe de los juzgados leridanos, quienes han dictaminado las lesiones producidas por la conducta de los mencionados. O, al menos, por el momento, de Teresa Casals, que, para evitar riesgos mayores, ya ha sido discretamente relevada de su cargo en la Conselleria.

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Asociaciones contra el acoso laboral se concentran en Lleida al inicio del juicio contra una alta funcionaria pública
Autor: http://actualidad.terra.es
Artículo sugerido por:
www.el-refugioesjo.net

Representantes de dos asociaciones contra el acoso laboral, Mobbing No y la Asociación contra el Acoso Moral en el Trabajo (CLAM), extendieron hoy una pancarta en la que se leía 'Basta mobbing' minutos antes del inicio en el Juzgado Penal número 2 de Lleida del primer juicio en España por un caso de acoso laboral en la administración pública.
28.01.2008

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lv

martes, 29 de enero de 2008

 

PANORAMA

Primer juicio por ´mobbing´ contra la Administración

J. Ricou  - 29/01/2008

TRIBUNALES Begoña S. rompió a llorar al recordar el calvario vivido durante nueve años en su trabajo. Begoña, funcionaria del servicio de Carreteras en Lleida, aseguró ayer en el primer juicio celebrado en España por acoso laboral contra un cargo de la Administración que su jefa, Teresa C., le ha amargado la vida. "Tonta, inútil, no sabes escribir, administrativa de mierda…", son algunas de las frases repetidas por Begoña al referirse a la relación con su superior. La funcionaria aseguró que le ordenaba funciones inútiles y degradantes. Begoña, arropada en el juicio por la asociación Contra el Acoso Moral en el Trabajo (CLAM), entró en una depresión por culpa de ese mobbing.La acusada, para la que el fiscal pide un año y medio de cárcel, uno menos que la acusación, negó los hechos y aseguró ...

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LA MAÑANA

 

La Audiencia manda a juicio a una jefa de Carreteres por ‘mobbing’ a una funcionaria

Lleida - Alfonso L. Congostrina  2007-05-04

http://www.lamanyana.es/fotografia/sensefoto.jpg

 

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Lleida ha admitido a trámite una denuncia por mobbing contra una jefa del Servei Territorial de Carreteres de Lleida presentada por una funcionaria que estaba a su cargo. Tanto defensa, como acusación particular, como Ministerio Fiscal tendrá ahora diez días para presentar sus acusaciones y sólo faltará dar una fecha para que se celebre el primer juicio penal por mobbing en los Juzgados de Lleida.

La denuncia se presentó en abril de 2005 y relataba nueve duros años de presuntas vejaciones, insultos y coacciones de su superior jerárquica Teresa Casals, jefa de la sección de actuación administrativa y régimen sancionador, contra la denunciante.
El acoso empezó en 1996 cuando Casals entró en calidad de jefa de sección y comenzó entonces, supuestamente, una actitud de acoso, menosprecio, a lo que debe sumarse unas coacciones hacia la funcionaria.
Según las diligencias previas al juicio dictadas el pasado 10 de enero por el Magistrado del Juzgado de Instrucción número 4 de Lleida, se le imputa a Teresa Casals un presunto delito de coacciones aunque el juez entiende que no existe un delito de lesiones psíquicas, ni un delito de trato degradante como la denunciante argumentaba. El juez considera que hay suficientes indicios como para imputar a Casals por un delito de coacciones. Las suposiciones de criminalidad se fundamentan en distintos informes médicos que concluyen que la denunciante sufre un cuadro clínico por acoso psicológico en el medio laboral. Además, se le diagnosticó un trastorno de ansiedad generalizada.
La decisión del juez también estuvo fundamentada en diversas testificales efectuadas a compañeros de trabajo. Una trabajadora aseguró que la jefa de sección “no trataba bien a la funcionaria, que escuchaba gritos hacia ella”. “Incluso en una ocasión escuché a la Señora Casals gritarle que acabaría con ella, pero que no lo haría hasta conseguir que la echaran de su puesto de trabajo”, aseguró ante el juez la trabajadora. La misma testigo aseguró que era frecuente que la denunciante saliera corriendo, además, también era común que se dirigiera hacia ella con expresiones como tonta e inútil.
Además, también relató un episodio en que Casals presuntamente empujó con fuerza a la querellante contra un armario. Otro compañero aseguró haber visto “muchas veces a la funcionaria llorando y comentando que la Señora Casals le hacía la vida imposible, la amargaba y no encontraba bien nada de los que hacía”.
Una constante en las testificales era que la acusada ordenaba a la denunciante funciones por debajo de su categoría profesional.
El juzgado imputó a Teresa Casals por un delito de coacciones y solicitó que la defensa, el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares formularan sus escritos de acusación.
La decisión del juez fue recurrida a la Audiencia Provincial de Lleida, que el pasado 25 de abril desestimó todos los recursos presentados contra la decisión del magistrado del Juzgado de Instrucción número 4 de Lleida.
Con toda seguridad la defensa intentará acusar a la jefa de Carreteres de Lleida no únicamente por un delito de coacciones, sino también por lesiones psíquicas y atentado contra la integridad moral.
Ahora solamente falta que se señale una fecha para la apertura del juicio oral contra Teresa Casals.

El juez archiva la acusación a dos altos cargos de Carreteres
El Juez del Juzgado de Instrucción número 4 de Lleida y, posteriormente, la Audiencia de Lleida, acordó el sobreseimiento provisional de las actuaciones realizadas tras la denuncia de la misma funcionaria contra Jordi Benet, jefe del Servei Territorial de Carreteres de Lleida, y contra José Suárez, que era el encargado de supervisar el trabajo de la funcionaria.
El magistrado asegura que la imputación que se realiza al Señor Benet sólo puede ser por no seguir las prescripciones médicas que le habían recomendado a la funcionaria y por impedir en una ocasión que entrara al lugar de trabajo. El juez asegura que por esos hechos sólo se le podía atribuir una falta de vejaciones injustas pero que estarían prescritas.
Por otro lado, considera que el señor Suárez no efectuó ningún acoso en el ámbito laboral con trascendencia penal por lo que el magistrado considera que éste debería ser objeto del Derecho Administrativo pero no penal.

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La jefa de Carreteres niega haber hecho mobbing a una funcionaria

Lleida - Alfonso L. Congostrina  2008-01-29



 

“Hay personas que experimentan reacciones psicóticas las cuales les hacen volverse en contra de su benefactor”, de esta manera resumió la acusada Teresa Casals a la representante del Ministerio Fiscal, cuál era la actitud de la trabajadora de Carreteras de Lleida que le denunció por mobbing cuando la imputada ejercía de jefa del Servei Territorial de Carreteres de Lleida.

Casals se sentó ayer en el banquillo de los acusados imputada por ejercer un presunto acoso laboral a una trabajadora a su cargo desde 1996 hasta 2005. El Ministerio Fiscal solicitó una pena de un año y medio de privación de libertad y 4.000 euros de indemnización a la víctima. Por su parte, la acusación particular que representa los intereses de la perjudicada solicitó en un principio una pena de prisión entre dos años y medio y cinco años así como 140.000 euros de indemnización.
La acusada respondió a las preguntas del Ministerio Fiscal exculpándose y negando haber acosado a la trabajadora en cuestión. “Cuando me denunció la sorpresa fue mayúscula es a día de hoy y no la entiendo porque he dedicado a esa señora más tiempo que al resto”, aseguró con tono calmado la acusada. Luego llegó el turno de que el abogado de la víctima le hiciese el pertinente interrogatorio. Casals ni siquiera le dio una mínima oportunidad y hasta en dos ocasiones aseguró: “No contestaré sus preguntas”. El abogado de la Generalitat, el cual también defendía a la jefa y no a la víctima y a la vez trabajadora de la administración, decidió no intervenir y durante la mañana la única actuación remarcable que se le puede atribuir fue justo después de un breve murmullo solicitar a la magistrada que se desalojara la sala. Petición que no se hizo.
Tras la declaración de la acusada fue el turno de la víctima la cual fue relatando entre llantos todos y cada uno de los presuntos desprecios, insultos y vejaciones perpetrados entre 1996 y 2005. “Tú no vales, te voy a cronometrar para que te dé tiempo, te prohíbo que cojas el teléfono, tonta, inútil, no sirves para nada”, éstas son algunas de las lindeces que aseguró la víctima que le profería la acusada.
La trabajadora aseguró que en más de una ocasión Casals le afirmó en el despacho: “Yo soy la jefa y tú una administrativa de mierda, hasta que no te abra un expediente no voy a parar”. La víctima aseguró que denunció los hechos pero que el superior jerárquico de Casals, el señor Benet no le cambió de lugar de trabajo.
“En la oficina nadie me hablaba, acercarse a mí era acercarse a un bicho raro”, afirmó la víctima poco antes de acabar el interrogatorio.

Una asociación contra el acoso laboral apoya en el juicio a la víctima
Instantes antes de que comenzara la vista oral, en la que por primera vez se juzgaba por la vía penal un caso de mobbig en la administración, la víctima recibió el apollo de varios miembros de la asociación Contra l’Assetjament Moral (CLAM), que lucha para que no se produzcan casos de mobbing en los lugares de trabajo.
Los miembros de la asociación mostraron una pancarta en los pasillos de los juzgados y estuvieron presentes en el juicio.
Fiscalía asegura en su escrito de acusación que Casals mantuvo una actitud “continua de menosprecio y acoso contra la víctima para que abandonase el puesto de trabajo”.
Alguna compañera de trabajo aseguró ayer en la vista haber escuchado como Casals insultaba a la víctima.
La trabajadora cuando llegó Casals a Carreteras llevaba 20 años como asalariada en el mismo lugar sin “tener ningún problema con absolutamente nadie”.
La suerte de Casals está vista para sentencia.

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El primer juicio por acoso laboral contra la administración en España paraliza una sanción de Trabajo de 40.000 euros

Europa Press - lunes, 28 de enero, 15.50

Según una testigo, una alta funcionaria de la Conselleria de Política Territorial insultaba a una subordinada LLEIDA, 28 (EUROPA PRESS) - El juicio por el primer caso de acoso laboral en la Administración pública en España, contra una jefa del Servicio de Carreteras de Lleida de la Conselleria de Política Territorial, por su trato a una trabajadora entre 1996 y 2005, tiene paralizada una propuesta de sanción de Inspección de Trabajo contra la Generalitat de 40.000 euros, por un ataque a la dignidad de los trabajadores.

 Así lo declararon hoy en la vista oral celebrada en el Juzgado Penal número 2 de Lleida las inspectoras que llevaron el caso. Ambas propusieron dos sanciones, una de 5.000 euros y otra de 40.000.

La primera fue revocada por la actual consellera de Trabajo, Mar Serna, en su época de directora de Relaciones Laborales de la Generalitat, con el argumento, entre otros, de que una administración no podía sancionar a otra. La segunda quedó paralizada por la apertura del juicio.

La vista oral, que se prolongará durante la tarde, comenzó con la declaración de la acusada, Teresa C.E., que desde hace unos meses ya no trabaja en su anterior puesto, aunque sigue trabajando para la misma Conselleria. En su declaración negó haber ordenado a la presunta víctima trabajos de inferior categoría, como los de conserje, ni haberla amenazado con expulsarla. "Todavía no entiendo cómo ha ocurrido esto. ¿Cómo es posible que una persona a la que le he dedicado más que al resto, porque necesitaba más... No lo entiendo", declaró la acusada en el juicio.

La denunciante, B.S.M., que entró con 19 años a trabajar, entonces en el Ministerio de Obras Públicas, y que ha estado de baja durante largos periodos aseguró que le llamaba "tonta", le decía que no servía para nada, le cronometraba el tiempo, le obligó a hacer de conserje y le amenazó con abrirle un expediente, además de obligarle a archivar expedientes muy antiguos.

En su declaración aseguró que le gritaba en la sala de juntas y a puerta cerrada y que en una época le puso un supervisor. "Tú no vales, te voy a cronometrar para que te dé tiempo", aseguró la denunciante que le dijo la acusada. "Tonta inútil, no sirves para nada", dijo también.

Una compañera de trabajo, Montserrat Sierra, aseguró haber escuchado también insultos. "Oí que le insultaba, que le estaba llamando tonta, le decía que por mucho que le enseñara nunca aprendería nada". Sobre los expedientes antiguos a los que hizo referencia la acusada, las inspectoras de trabajo, ahora trasladadas a Cáceres y Asturias, aseguraron que algunos eran tan viejos que se deshacían en las manos.

Antes del juicio, la Fiscalía pedía un año y medio de cárcel y la acusación particular cinco. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, entre 1996 y 2005 Teresa C.E. mantuvo hacia la víctima una actitud continua de "menosprecio y acoso con la finalidad de que abandonara el puesto de trabajo".

La fiscal afirma que en el marco de esta dinámica acosadora obligó a la víctima "a hacer funciones de inferior categoría a la de oficial administrativa, la sobrecargaba de trabajo, así como de críticas hacia el mismo; y la ha intimidado diciéndole que no pararía hasta echarle de allí".

El escrito agrega que a consecuencia de este trato, la oficial administrativa tuvo que pedir la baja en febrero de 2002 por un trastorno de acoso moral y psicológico. La fiscal apunta que aunque después se incorporó a su puesto de trabajo, desde entonces ha pedido bajas en mayo de 2003, en agosto de ese año y en abril de 2004, cuando estuvo de baja hasta enero de 2005. En esa fecha se incorporó, según la fiscal, "persistiendo la acusada en su actitud vejatoria" hacia la administrativa, lo que determinó que la víctima, el 2 de mayo de 2005, presentara una querella criminal contra su jefa.

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20minutos.es

Lleida

Lleida acoge el primer juicio por acoso laboral contra la administración en España

AGENCIAS. 28.01.2008

·                     La acusada es una jefa del Servicio de Carreteras de Lleida de la Conselleria de Política Territorial.

·                     Ordenaba a la presunta víctima trabajos de inferior categoría y la amenazaba con expulsarla.

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El juicio por el primer caso de acoso laboral en la Administración pública en España, contra una jefa del Servicio de Carreteras de Lleida de la Conselleria de Política Territorial, por su trato a una trabajadora entre 1996 y 2005, tiene paralizada una propuesta de sanción de Inspección de Trabajo contra la Generalitat de 40.000 euros, por un ataque a la dignidad de los trabajadores.

La acusada ya no trabaja en su anterior puesto, aunque sigue trabajando para la misma Conselleria

Así lo declararon hoy en la vista oral celebrada en el Juzgado Penal número 2 de Lleida las inspectoras que llevaron el caso. Ambas propusieron dos sanciones, una de 5.000 euros y otra de 40.000. La primera fue revocada por la actual consellera de Trabajo, Mar Serna, en su época de directora de Relaciones Laborales de la Generalitat, con el argumento, entre otros, de que una administración no podía sancionar a otra.

La segunda quedó paralizada por la apertura del juicio. La vista oral, que se prolongará durante la tarde, comenzó con la declaración de la acusada, Teresa C.E., que desde hace unos meses ya no trabaja en su anterior puesto, aunque sigue trabajando para la misma Conselleria.

En su declaración negó haber ordenado a la presunta víctima trabajos de inferior categoría, como los de conserje, ni haberla amenazado con expulsarla. "Todavía no entiendo cómo ha ocurrido esto. ¿Cómo es posible que una persona a la que le he dedicado más que al resto, porque necesitaba más... No lo entiendo", declaró la acusada en el juicio.

La denunciante, B.S.M., que entró con 19 años a trabajar, entonces en el Ministerio de Obras Públicas, y que ha estado de baja durante largos periodos aseguró que le llamaba "tonta", le decía que no servía para nada, le cronometraba el tiempo, le obligó a hacer de conserje y le amenazó con abrirle un expediente, además de obligarle a archivar expedientes muy antiguos.

Mantuvo hacia la víctima una actitud continua de menosprecio y acoso con la finalidad de que abandonara el puesto de trabajo

En su declaración aseguró que le gritaba en la sala de juntas y a puerta cerrada y que en una época le puso un supervisor. "Tú no vales, te voy a cronometrar para que te dé tiempo", aseguró la denunciante que le dijo la acusada. "Tonta inútil, no sirves para nada", dijo también. Una compañera de trabajo, Montserrat Sierra, aseguró haber escuchado también insultos.

Antes del juicio, la Fiscalía pedía un año y medio de cárcel y la acusación particular cinco. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, entre 1996 y 2005 Teresa C.E. mantuvo hacia la víctima una actitud continua de "menosprecio y acoso con la finalidad de que abandonara el puesto de trabajo".

Asociaciones contra el acoso laboral se concentran en Lleida al inicio del juicio contra una alta funcionaria pública

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Europa Press

Europa Press - lunes, 28 de enero, 10.27

LLEIDA, 28 (EUROPA PRESS) - Representantes de dos asociaciones contra el acoso laboral, Mobbing No y la Asociación contra el Acoso Moral en el Trabajo (CLAM), extendieron hoy una pancarta en la que se leía 'Basta mobbing' minutos antes del inicio en el Juzgado Penal número 2 de Lleida del primer juicio en España por un caso de acoso laboral en la administración pública.

 La Fiscalía de Lleida pide un año y medio de cárcel para una jefa del Servicio Territorial de Carreteras de Lleida, de la Conselleria de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat, por acoso laboral a una oficial administrativa.

En el juicio, la fiscal pedirá también el pago a la víctima de 4.000 euros por las lesiones causadas. Por su parte, la acusación particular pide entre dos y cinco años de cárcel y una indemnización de 140.000 euros

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, al que tuvo acceso Europa Press, la acusada, Teresa C.E. era superior jerárquica de la víctima, B.S.M., entre 1996 y 2005. La fiscal argumenta que durante ese tiempo Teresa C.E. mantuvo hacia la víctima "una actitud continua de menosprecio y acoso con la finalidad de que B.S.M. abandonase su puesto de trabajo".

La fiscal afirma que en el marco de esta dinámica acosadora obligó a la víctima "a hacer funciones de inferior categoría a la de oficial administrativa como la de conserje o auxiliar administrativa, la sobrecargaba de trabajo, así como de críticas hacia el mismo; y la ha intimidado diciéndole que 'no pararía hasta que la echara de allí'".

El escrito agrega que a consecuencia de este trato, la oficial administrativa tuvo que pedir la baja en febrero de 2002 por un trastorno de acoso moral y psicológico. La fiscal apunta que aunque después se incorporó a su puesto de trabajo, desde entonces ha pedido bajas en mayo de 2003, en agosto de ese año y en abril de 2004, cuando estuvo de baja hasta enero de 2005.

En esa fecha se incorporó, según la fiscal, "persistiendo la acusada en su actitud vejatoria" hacia la administrativa, lo que determinó que la víctima, el 2 de mayo de 2005 presentara una querella criminal contra su jefa.

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Una cap de Carreteres de Lleida nega haver assetjat laboralment una treballadora i aquesta assegura que la insultava i l'amenaçava

28/01/08

 

TV 3/24

Lleida.- Una cap de secció del Servei Territorial de Carreteres de Lleida, Teresa C., ha negat aquest dilluns, durant el judici que s'està celebrant al jutjat Penal número 2 del Canyeret, haver fet assetjament laboral a una de les seves treballadores de la secció. Per contra, la denunciant, Begoña S., ha declarat que des de l'any 1999 va començar a tenir problemes amb la seva superior, tot i que no n'era conscient, i que a partir del 2002 es va adonar realment que estava sent sotmesa a insults i amenaces diverses. D'entrada, l'acusació particular demana una pena de presó i inhabilitació de càrrec públic que està situada entre els dos anys i mig i cinc anys, així com 140.000 euros d'indemnització a la denunciant. Per la seva part, el ministeri fiscal sol·licita un any i mig de presó i 4.000 euros d'indemnització.

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