Sin vergüenzas

Mertxe Aizpurúa
Editorial del diari "Gara" del dia 21 de febrer, l’endemà del tancament.

La máxima del presidente del Gobierno español José María Aznar de actuar "sin complejos" se está imponiendo en todo lo referido a la estrategia del Estado español contra Euskal Herria. Y sin complejos ni vergüenzas se detiene a decenas de personas, se cierran periódicos, se ilegalizan partidos, se clausuran sedes, se suspenden organismos, se difama a representantes institucionales, se incrimina a las ikastolas, se pone bajo sospecha a editoriales, se acusa a cualquier nacionalista vasco de connivencia con la violencia, se reprocha a toda una sociedad ser indecente, el Gobierno condecora a los jueces y saca notas conjuntas con ellos para explicar operaciones. No es tiempo de disimulos. Ya lo dijo Aznar cuando cerraron "Egin": "¿Acaso pensaban que no nos íbamos a atrever?".

Y así, sin complejos ni vergüenzas, la jefatura del Servicio de Información de la Guardia Civil "solicitó" el pasado 17 de febrero "la aplicación de las medidas cautelares de clausura de la empresa Egunkaria SA, sus locales y establecimientos y la suspendión de actividades" -demanda que según fuentes jurídicas en ningún caso corresponde a un cuerpo policial- y la audiencia Nacional no tuvo ningún inconveniente en ponerle su sello y elevar la solicitud a la categoría de orden judicial. Y, sin vergüenzas ni complejos, los portavoces del Gobierno español y del partido que lo sustenta, comparecieron inmediatamente ante los medios de comunicación a barrer de un plumazo la presunción de inocencia y esa base fundamental del Derecho que es que no delinquen las organizaciones sino las personas.

El cierre de "Euskaldunon Egunkaria" es un grave ataque a la libertad de expresión, como lo fue en su día el cierre de "Egin". Y, como entonces, la "suspensión cautelar" es en realidad una condena de muerte. (...)

Por todo ello, parece llegado el momento de actuar también sin complejos ni vergüenzas en la defensa de la libertad de expresión y del euskara y en el asentamiento de las bases para la construcción de un futuro sin injerencias externas.