Crónica de los Brigadistas: quinta noche de ataques sobre Bagdad

Brigadistes

Con bombardeos mantenidos sobre la ciudad de Bagdad durante toda la madrugada del 22 al 23, los cristales del edificio del refugio han reventado por efecto de las ondas expansivas. Las explosiones se han escuchado durante toda la noche hasta que a las 7.00 de la mañana ha sonado el fin de la alarma aérea.
Al mediodía, cuando había una gran presencia de población por las calles, ha vuelto a sonar el zumbido de los aviones, se han lanzado nuevos bombardeos y se han escuchado nuevos impactos.

El nuevo hospital, el Universita-rio de Al Kindi, es un centro especializado en Traumatología y Ortopedia situado en el Barrio de Palestina. Cada día ingresa una media de 30 heridos como consecuencia directa de los ataques nocturnos estadounidenses. De la madrugada del viernes al sá-bado, con los ataques más fuertes de la intervención, ingresaron 100 heridos. Esencialmente se trata de civiles, aunque también ha registrado personal militar. Muchos de los heridos son personas que por el impacto de las bombas y los misiles han recibido esquirlas en la cabeza y en otras partes del cuerpo. En Bagdad hay tres hospitales generales y varios más especializados. Todos recogen cada mañana a los heridos que provocan los mísiles y las bombas durante la noche.
Una delegación de la Federación de Mujeres Iraquíes ha ofrecido ramos de flores y cestos con pétalos, caramelos y dulces para los heridos. Las seis mujeres han expresado su reconocimiento a la población por resistir a la invasión y han comenzado a cantar canciones populares convirtiendo por un momento las salas del Hospital en un espacio de alivio frente a la brutalidad que se vive cada noche en Bagdad.

El Hospital no puede atender en condiciones básicas ni siquiera las intervenciones más simples al carecer de anestésicos. La dirección confirma que los medicamentos solicitados a agencias internacionales y a Médicos sin Fronteras no han sido proporcionadas hasta el momento. Carecen de cualquier protección mínima frente a posibles ataques con armas no convencionales. La antropina, antídoto para tratar a los afectados por sustancias químicas, no está disponible. Pese a las deficiencias, enfrentan con esfuerzo humano y profesional las pésimas condiciones que se agravarán ante una larga ofensiva.Los brigadistas han podido ver esta mañana en el recinto de la Universidad Al Mustansiriyya que el edificio contiguo al Rectorado había quedado afectado por la onda expansiva de un misil. Éste cayó sobre el patio abriendo un inmenso boquete en un bombardeo errado que contradice las informaciones intoxicadas sobre los ataques "precisos" y "quirúrgicos". En esta ocasión no ha habido víctimas. La universidad está rodeada de zonas residenciales. Pueden verse las ventanas con cristales rotos y varias esquinas de edificios dañadas. Cuando los brigadistas han visitado el lugar, los trabajadores del centro estaban ya cubriendo el inmenso agujero que ha abierto en la tierra el misil estadounidense. El barrio Nuevo Bagdad estaba esta mañana lleno de gente en sus calles: bagdadíes cristianos, sunníes y shiíes que hacían sus compras en los innumerables puestos de frutas y alimentos. En ese momento, han sonado otra vez las baterías antiaéreas y se han podido escuchar nítidamente las nuevas explosiones de bombas o misiles que caían sobre alguna parte de la ciudad.

La población de Bagdad en estos momentos es admirable, divertida y cariñosa. Nos sigue tratando con todo su afecto y con quienes establecemos una relación instantánea de complicidad y respeto mutuo. La gente sigue dando muestras de su determinación de resistir a la invasión de EEUU y Gran Bretaña. A ello se une la presencia de civiles armados que aumenta cada día. Miles y miles de personas armadas pasean por las mañanas, cuando cesan los bombardeos, entre la población en imágenes en absoluto hostiles ni agresivas: milicianos conversando bajo los puentes, soldados y civiles paseando con sus armas o hablando en los puestos del mercado con pequeños grupos de mujeres, o en las esquinas ocupando las trincheras relajadamente mientras comen pipas rodeados de niños.La gente se muestra efusiva y agradecida de compartir su alegría a pesar de ser conscientes de que lo peor está por llegar. Contraponen a la fría superioridad tecnológica de los bombarderos y las armas de EEUU la valentía de sus propias tropas y de sus milicianos. La expectativa de que la entrada de las tropas agresoras encontrará una amplia resistencia en Bagdad presagia, no obstante, jornadas trágicas y un fuerte derramamiento de sangre.