QUE LE ZURZAN

Juan José Millás
Escriptor

David Frum, un periodista norteamericano que hasta hace poco trabajaba de asesor en la Casa Blanca, ha publicado un libro en el que asegura que para entender a Bush hay que tener en cuenta que se trata de un alcohólico rehabilitado. "Cada mañana", dice Frum, "se levanta sabiendo que ése será otro día sin una copa". Bueno, no es una mala definición del personaje. Ahora bien, si le sienta tan mal la abstención, que se tome un whisky. Es preferible un bebedor pacífico que un abstemio violento. Por lo demás, todos nos levantamos de la cama sabiendo que ése será un día sin algo. En Rusia han muerto ya más de doscientas personas de frío porque cada día de su vida era un día sin casa. Aquí acabamos de abrir las puertas del metro a los mendigos para que pasen la noche, lo que no sabemos si es solución.
Personalmente, lo primero que pienso cuando me levanto es que ése será un día más sin tabaco. Pero no me pongo agresivo por ello, es decir, no se me ocurre bombardear a nadie. Y si la necesidad aprieta, enciendo un marlboro, doy un par de caladas y santas pascuas. Cualquier cosa antes que amargar la vida a quienes me rodean. Hay mucha gente que cuando se despierta sabe que ése será un día más sin trabajo, un día más sin hijos, sin marido, sin música... Hay millones de niños que saben que ése será un día más sin escuela, un día más si juegos, un día más sin sopa de letras... Hay muertos que cuando se despiertan saben que ése será un día más sin vida, sin tacto, sin oído, sin gusto, si vista, sin calor.
Para qué insistir. Son más y mejores las cosas de las que carecemos que aquéllas de las que disfrutamos, por eso se canta lo que se pierde. No tengo nada contra los ex alcohólicos, ni siquiera contra los alcohólicos. Pero Bush me parece detestable. No sabemos si su problema es que no bebe o que ha dejado de beber, o sea, que ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio. Se trata de un ex alcohólico patoso, en fin, de esos que cuando no se emborrachan dan la lata a todo aquél con el que se tropiezan. El problema es que no tiene pinta de mejorar bebido. Que le zurzan.